jueves, 25 de mayo de 2017

Cambio Climático



Cambio Climático
Lina Toro


Se llama cambio climático a la variación global del clima en la Tierra. Es debido a causas naturales y también a la acción del hombre y se producen a muy diversas escalas de tiempo sobre todo los parámetros climáticos: temperatura, precipitaciones, nubosidad, etc. El término "efecto de invernadero" se refiere a la retención del calor del Sol en la atmósfera de la Tierra por parte de una capa de gases en la atmósfera. Sin ellos la vida tal como la conocemos no sería posible, ya que el planeta sería demasiado frío.  Entre estos gases se encuentran el dióxido de carbono, el óxido nitroso y el metano, que son liberados por la industria, la agricultura y la combustión de combustibles fósiles.  El mundo industrializado ha conseguido que la concentración de estos gases haya aumentado un 30% desde el siglo pasado, sin la actuación humana, la naturaleza se encargaba de equilibrar las emisiones.


Durante algunas décadas, el clima ha ido calentándose a una escala global, el clima es una medida del patrón medio de la variación de la temperatura, humedad, presión atmosférica, viento, precipitaciones, recuento de partículas en la atmósfera y otras variables meteorológicas en una región determinada durante períodos largos de tiempo. El clima es variable, como se muestra en la falta de regularidad en las estaciones de un año para otro.

Esta variabilidad es normal. Es debido a la variación de las corrientes oceánicas, actividad volcánica, radiación solar y otros componentes del sistema climático que no comprendemos totalmente aún. Nuestro clima tiene también episodios extremos (como por ejemplo inundaciones, granizo, tornados, huracanes etc.), los cuales pueden ser devastadores.


En las últimas décadas, muchos de los indicadores y estudios han señalado que el calentamiento global ha sido alarmante a nivel mundial.

¿Qué causa el calentamiento global?

Las temperaturas en la Tierra son aptas para la vida gracias a un proceso natural llamado el efecto invernadero. Cuando la radiación solar llega a nuestra atmósfera, parte de ella es reflejada al espacio, y parte de ella pasa y es absorbida por la Tierra. Esto causa que la superficie de la Tierra se caliente.  El calor es irradiado hacia el exterior y absorbido por los gases presentes en la atmósfera de la Tierra, los llamados “gases de efecto invernadero”. Este proceso previene que el calor desaparezca, haciendo que la temperatura ronde los +15°C en vez de -19°C.


Hay muchos gases de efecto invernadero responsables de un calentamiento adicional de la atmósfera, los cuales son producidos de distintas formas por personas. La mayoría provienen de la combustión de combustibles fósiles de los coches, de las fábricas y de la producción de electricidad. El gas responsable de la mayoría del calentamiento es el dióxido de carbono, también llamado CO2. Otros contribuyentes son el metano expulsado de los vertederos y de la agricultura (especialmente de los sistemas digestivos de los animales que pastan), óxido nitroso de los fertilizantes, los gases usados para la refrigeración y procesos industriales, y de la pérdida de bosques que de otra forma almacenarían CO2.

La influencia humana en el sistema climático es clara. Esto es evidente por el incremento de las concentraciones de los gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Es extremadamente probable que la influencia humana sea la causa dominante del calentamiento observado desde la mitad del siglo XX.


Emisiones continuadas de gases de efecto invernadero causarán un calentamiento mayor y cambios en todos los componentes climáticos.

Limitar el cambio climático requerirá reducciones sustanciales y sostenibles de emisiones de gases de efecto invernadero.

El cambio climático nos afecta a todos. El impacto potencial es enorme, con predicciones de falta de agua potable, grandes cambios en las condiciones para la producción de alimentos y un aumento en los índices de mortalidad debido a inundaciones, tormentas, sequías y olas de calor. En definitiva, el cambio climático no es un fenómeno sólo ambiental sino de profundas consecuencias económicas y sociales. Los países más pobres, que están peor preparados para enfrentar cambios rápidos, serán los que sufrirán las peores consecuencias.


Se predice la extinción de animales y plantas, ya que los hábitats cambiarán tan rápido que muchas especies no se podrán adaptar a tiempo. La Organización Mundial de la Salud ha advertido que la salud de millones de personas podría verse amenazada por el aumento de la malaria, la desnutrición y las enfermedades transmitidas por el agua.

En consecuencia, aunque existen incertidumbres que no permiten cuantificar con la suficiente precisión los cambios del clima previstos, la información validada hasta ahora es suficiente para tomar medidas de forma inmediata; La inercia, los retrasos y la irreversibilidad del sistema climático son factores muy importantes a tener en cuenta y, cuanto más se tarde en tomar esas medidas, los efectos del incremento de las concentraciones de los gases de efecto invernadero serán menos reversibles.


El cambio climático está modificando nuestra economía, salud y comunidades de formas diversas. Los científicos advierten de que si no ponemos el freno sustancialmente al cambio climático ahora, los resultados probablemente sean desastrosos. Si la Tierra se calienta, alguno de estos importantes cambios ocurrirán:
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  •  El agua se expande cuando se calienta y los océanos absorben más calor que la tierra, el nivel del mar ascenderá.
  • El nivel del mar aumentará también debido a la fusión de los glaciares y del hielo marino. 
  •  Las ciudades de las costas sufrirían inundaciones. 
  • Lugares en los que normalmente llueve o nieva mucho podrían calentarse y secarse.
  • Lagos y rios podrian secarse.
  • Habrían más sequías por lo que se haría más defícil cultivar.
  •  Habría menos agua disponible para l agricultura, la producción de comida, para beber o para ducharse.
  •   Muchas plantas y animales se extinguirían.
  •  Huracanes, tornados y tormentas producidos por cambios de temperatura y evaporación de agua se producirían con más regularidad.
 
10 medidas concretas para ayudar a frenar el cambio climático

1. Cambia las bombillas

Reemplazar una bombilla tradicional por una de bajo consumo ahorra más de 45 kilogramos de dióxido de carbono al año. Cierto que la segunda es más cara, pero resulta más económica a lo largo de su vida.

2. Apaga la tele y el PC

Sólo con apagar la televisión, el DVD o el ordenador cuando no estén en uso evitarás que miles de kilos de CO2 salgan a la atmósfera. No dejemos los aparatos eléctricos en stand-by (espera): un televisor que permanece encendido durante tres horas al día y en stand-by las 21 horas restantes consumirá un 40 por ciento de la energía total en el modo de espera.
No dejemos el cargador del celular enchufado todo el tiempo, aunque no esté conectado al teléfono, porque seguirá consumiendo electricidad.

3. Conducir menos

Montemos en bicicleta, usar el transporte público. Ahorraremos 30 gramos de CO2 por cada 4,5 kilómetros que no conduzcamos. Por cada  litro de combustible que quema el motor de un vehículo, se libera una media de 2,5 kilos de CO2, también se recomienda no correr con el vehículo: gastaremos  menos gasolina y emitiremos menos CO2. Ir a más de 120 kilómetros por hora aumenta un 30 por ciento el consumo de combustible, frente a una velocidad de 80 kilómetros por hora.


4. Revisar los neumáticos

Si la presión de nuestros neumáticos baja 0,5 bares, nuestro vehículo consumirá un 2,5 por ciento más de combustible y, por tanto, liberará un 2,5 por ciento más de CO2. El ahorro de cuatro litros de gasolina evita la emisión de seis kilos de dióxido de carbono.

5. Reciclar

Podemos ahorrar más de 730 kilos de CO2 al año al reciclar la mitad de la basura que se produce en casa.

6. Evita mucho embalaje

Escoger productos con poco envase: una botella de 1,5 litros genera menos residuos que tres de medio litro. En la compra usar bolsas reutilizables. Evita las toallitas húmedas y de papel. Podemos evitar la emisión de 1.100 kilos de CO2 si reducimos nuestra basura un 10 por ciento.

7. Menos agua caliente

Es necesaria una gran cantidad de energía para calentar agua. Instalar un regulador de caudal del agua en la ducha y evitaremos la emisión de más de 100 kilos de dióxido de carbono al año.
Lava con agua fría o tibia y ahorraremos 150 kilos de CO2. Ahorraremos agua caliente y gastaremos cuatro veces menos energía si en vez de un baño nos damos una ducha. Cerrar el grifo mientras nos lavas los dientes. Asegurarnos de que los grifos no gotean: el goteo de uno puede hacer perder en un mes el agua suficiente para llenar una bañera.

8. Vigilar los electrodomésticos

Tapar la cazuela mientras cocinamos es un modo de ahorrar mucha energía. Aún mejor son las ollas a presión y las vaporeras, que ahorran un 70 por ciento de energía.
Usa la lavadora y  el lavavajillas sólo cuando estén llenos. Si no lo están, usar programas económicos. No hace falta poner una temperatura alta, hoy los detergentes son eficaces incluso cuando es baja. Recordemos que si el frigorífico y el congelador están cerca de los fuegos o de la caldera, consumirán mucha más energía. Si éstos son viejos, descongelarlos periódicamente. Los nuevos tienen ciclos automáticos de descongelación y son casi dos veces más eficientes. No pongamos en la nevera alimentos calientes o templados; ahorraremos energía si dejamos que se enfríen primero.

9. Ajustar el termostato

En países con estaciones la oscilación de dos grados centígrados en invierno y en verano ahorrara más de 600 kilos de dióxido de carbono por hogar en un solo año. Bajar la temperatura un grado puede reducir la factura de la calefacción entre un 5 y un 10 por ciento. Cuando ventilemos nuestra casa, abrir las ventanas unos minutos, no dejar escapar el calor mucho tiempo.
Si dejamos una pequeña abertura todo el día, la energía necesaria para mantener el interior caliente durante seis meses de frío será de casi una tonelada de emisiones de CO2. Aislar bien nuestra casa. No abusemos de los aparatos de aire acondicionado, consumen mucha energía y emiten unos 650 gramos de CO2. Y supone un costo elevado en nuestra factura.

10. Planta un árbol

Un solo árbol absorbe una tonelada de dióxido de carbono durante toda su vida.


Pequeños cambios hacen una gran diferencia.

“El mundo no va a sobrevivir mucho más tiempo como cautivo de la humanidad.”

Daniel Quinn.

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